La ginecomastia corresponde al aumento del tejido glandular mamario en el hombre y puede presentarse en uno o ambos lados.
El aumento del tórax también puede contener un componente predominantemente adiposo —denominado pseudoginecomastia— o una combinación de grasa y tejido glandular.
La cirugía busca disminuir este volumen y recuperar un contorno pectoral más definido y proporcionado.
¿Cómo se trata?
La técnica depende de qué tejido produce el aumento.
Cuando predomina la grasa puede utilizarse liposucción. Cuando existe un componente glandular significativo puede ser necesaria su resección mediante una pequeña incisión, frecuentemente localizada alrededor de la areola.
En muchos pacientes utilizamos una combinación de liposucción y resección glandular para conseguir una transición más uniforme del tórax.
Cuando existe exceso importante de piel pueden ser necesarias técnicas adicionales.
Antes de operar: identificar la causa
La ginecomastia puede aparecer durante diferentes etapas de la vida y estar relacionada con cambios hormonales, medicamentos, determinadas enfermedades o sustancias.
Por esta razón, la valoración no debe limitarse al componente estético.
Cuando la historia clínica o el examen físico lo indiquen pueden ser necesarios estudios adicionales antes de plantear la cirugía.
Recuperación
Es habitual presentar inflamación, equimosis, sensibilidad y sensación de tensión.
Puede utilizarse una prenda de compresión durante parte del proceso de recuperación para ayudar a controlar el edema y favorecer la adaptación de los tejidos.
El ejercicio de fuerza del tórax se reinicia progresivamente según la evolución.
Posibles eventos adversos y complicaciones
Pueden presentarse hematoma, seroma, infección, alteraciones de sensibilidad, asimetrías, irregularidades del contorno, cicatrices visibles, depresión alrededor de la areola, exceso residual de tejido o recurrencia.
Cuando se realiza resección glandular extensa existe también riesgo de alteraciones en la vascularización o forma del complejo areola-pezón.
Valoración y planificación
Evaluamos si el volumen corresponde a grasa, glándula, piel o una combinación de estos componentes, además de las características del músculo pectoral y las proporciones del tórax.
El objetivo es conseguir un contorno masculino definido y natural, evitando resecciones excesivas que puedan producir depresiones o irregularidades.